La luz tiene el poder de controlar la información. La posición base de la luz es cenital. Nos da una sombra en el suelo. 

Puede mostrar información u ocultarla. 

También nos da información espacio temporal. Nos puede indicar el momento del día, pero también nos puede indicar el tipo de sitio en el que estamos. 

Puede aportar mucho dramatismo a una figura, haciendo uso del poder de ocultación que tiene. El hecho de aplicar una determinada luz a una escena, con grandes contrastes, nos está haciendo un ejercicio de esconder lo innecesario y mostrar lo imprescindible. Puede ayudarnos a reforzar el peso de algún elemento o a marcar sensaciones.

Un uso especial de la luz puede ser una característica que ayude a concretar un estilo.

El uso especial de la luz va a activar al espectador y le va a obligar a terminar de construir los elementos de la escena en su cabeza. 

La luz puede controlar la información. Puede servir para sugerir de forma sútil o para mostrar de forma explícita.